Bloque II
La España que aún brillaba
Siglo XVII
El siglo XVII español es un siglo de contradicciones. La Grande y Felicísima Armada, a la que la historiografía inglesa bautizó “Invencible”, ha fracasado. Los Países Bajos se independizan. Francia, bajo Luis XIV, toma el relevo como potencia hegemónica. El imperio cruje por todas partes.
Mientras España se desangra en Flandes, el resto de Europa avanza. Inglaterra vive su revolución científica: Francis Bacon publica el Novum Organum, Harvey describe la circulación completa de la sangre, Newton nacerá antes de que acabe el siglo. Francia construye Versalles y la Academia de Ciencias. Los Países Bajos, recién independizados de España, se lanzan a una edad de oro comercial y artística: Rembrandt, Vermeer, la Compañía de las Indias Orientales. El poder se desplaza hacia el norte de Europa, y con él la capacidad de contar la historia.
Y sin embargo, España sigue produciendo genios. Es el siglo de Cervantes, de Quevedo, de Calderón de la Barca, de Velázquez, de Murillo, de Zurbarán. La potencia militar se desmorona, pero la cultura resplandece. El Siglo de Oro — que en realidad abarca desde finales del XV hasta bien entrado el XVII — no entiende de fronteras cronológicas limpias: algunos de los personajes del bloque anterior vivieron a caballo entre ambos siglos, y los de este bloque son hijos del mismo impulso creativo que ya empezaba a apagarse.
España pierde batallas pero gana bibliotecas. El Siglo de Oro literario y artístico coincide exactamente con el inicio del declive político.
En los confines de ese imperio que se resquebraja, hay individuos que siguen haciendo cosas extraordinarias. Lejos de Madrid. Lejos de los focos. En Etiopía, en Chile, en las Filipinas, en los rincones más remotos del mundo. Donde la burocracia no llega y donde la iniciativa personal sigue siendo posible.
El siglo XVII español es el siglo en el que España deja de ser la primera potencia del mundo. Pero sus individuos siguen siendo extraordinarios. El problema ya no es solo que España no difunda lo que hacen — es que España está demasiado ocupada sobreviviendo como para darse cuenta de que lo hacen.